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Derechos de los pasajeros ante la situación provocada por el COVID-19

Actualizado: 24 ene 2021

El pasado mes de Diciembre 2019 en la ciudad de Wuhan (China) dio comienzo al brote SARS-CoV-2, también conocido como COVID-19 o Coronavirus.

Desde ese inicio, el citado virus se ha ido extendiendo con una facilidad pasmosa, favorecido por el alto índice de contagio, poniendo al límite las decisiones de los diferentes Estados, quienes han ido adoptando una serie de medidas, algunas anticipadas y otras tomadas como consecuencia del impacto que del citado virus en sus propios habitantes.

No voy a cuestionar las decisiones tomadas por el ejecutivo de Pedro Sánchez así como tampoco las medidas, muchas de ellas circunstanciales y tardías, que se han tomado, corregido y emprendido, pero, sin lugar a dudas, hemos tenido unos días en los que el BOE parecía una serie de Netflix cuyo episodio piloto ha resultado ser la declaración del Estado de Alarma del pasado día 14 de marzo 2020.

A partir de esa fecha, se ha ido combinando la desesperación, el miedo y el pánico de la propia ciudadanía. Ante la incertidumbre generada, muchos han tomado la decisión de cancelar muchos de sus planes o han visto cómo se han ido cancelando y, cerrando, determinados espectáculos o eventos. Asimismo, hemos experimentado cómo se ha limitado la libertad de circulación, se han cerrado establecimientos hoteleros y se ha decretado el confinamiento total de los ciudadanos, prohibiéndose, incluso, el desplazamiento a segundas residencias.

En este sentido, quisiera recordar en este Post los derechos de los pasajeros frente a la crisis sanitaria derivada del COVID-19, no sin antes recordar los diferentes posts que fueron publicados en su día y que se comentaban los diferentes derechos de los pasajeros de diferentes medios de transporte.

En materia de consumidores y cuando hablamos de los diferentes medios de transporte, a nivel comunitario debemos de tener en cuenta, primordialmente, 4 Reglamentos:

  1. El Reglamento 261/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, del 11 de Febrero, por el que se establecen normas comunes sobre compensación y asistencia a los pasajeros aéreos en caso de denegación y de cancelación o gran retraso de vuelos.

  2. El Reglamento 1371/2007 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre, sobre los derechos y las obligaciones de los viajeros de ferrocarril.

  3. El Reglamento 1177/2010 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de noviembre, sobre los derechos de los pasajeros que viajan por mar y por vías navegables.

  4. El Reglamento 181/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de febrero, sobre los derechos de los viajeros de autobús y autocar.

Los anteriores Reglamentos establecen y aquí su relevancia, los derechos de los consumidores cuando se produce una cancelación del viaje programado, un retraso y los derechos que se derivan de los mismos, como sería el derecho a un transporte alternativo o el derecho a una compensación o indemnización.

Sin embargo, los Reglamentos indicados no abordan situaciones en la que los pasajeros optan no querer viajar o desean cancelar un viaje por iniciativo propio, lo que dependerá del tipo de billete que se haya contratado y las condiciones del mismo. Ahora bien, nos encontraremos en una situación completamente diferente cuando sea el propio transportista quien proceda a cancelar el viaje, quien deberá ofrecer al pasajero/consumidor a que elija entre el reembolso del precio del billete o a un transporte alternativo.

En relación al Transporte alternativo

En circunstancias normales, el derecho al transporte alternativo es una vía que, si bien desconocida, es uno de los medios más eficaces para que los planes de los consumidores no se vean completamente frustrados, como sería una vuelta a casa o unos planes vacacionales.

Ahora bien, bajo la premisa de una cancelación masiva por causas de fuerza mayor, como sería el brote del COVID-19, es óbice que muchos transportistas tendrán serias dificultades para poder ofrecer dicho transporte alternativo.

Derechos de los pasajeros aéreos (Reglamento 261/2004)

En caso de cancelación

Las compañías aéreas tienen la obligación de ofrecer a los pasajeros la posibilidad de elegir entre: el reembolso del precio del billete, un transporte alternativo lo más rápido posible o bien, un transporte alternativo en una fecha posterior que convenga al pasajero.

Asimismo, se deberá ofrecer, y de forma gratuita, a los pasajeros afectados por las cancelaciones de los vuelos la atención debida consistente en comida y refrescaos suficientes, lo que dependerá del tiempo necesario de espera y, si fuere necesario, el alojamiento en un hotel y transporte al lugar de alojamiento. Pero esta atención debida únicamente será viable para el caso que el cliente opte por el transporte alternativo.

En relación a las compensaciones

El derecho a la compensación establecido en el citado Reglamento no se aplica a aquellas anulaciones efectuadas con más de 14 días de antelación o las cancelaciones debidas a circunstancias extraordinarias que resulten inevitables pese a que se hayan tomado todas las medidas razonables. En este sentido en las recientes Directrices sobre los Reglamentos UE en materia de derechos de pasajeros por COVID-19, la Comisión Europea considera que cuando las autoridades públicas adoptan medidas de contención la pandemia del COVID-19, éstas no son inherentes al ejercicio normal de la actividad de las compañías aéreas y escapan a su control efectivo. Por ello, la cancelación basada en la protección de la salud son circunstancias extraordinarias.

En este sentido y ante la imposibilidad fáctica de la realización del transporte efectivo, debe procederse o bien a la devolución del importe del billete o b