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Ley 32/2010, de 5 de agosto, sobre la prestación por cese de actividad de los trabajadores autónomos

El pasado día 6 de agosto fue publicado en el BOE (número 190) la regulación de la prestación por cese de actividad de los trabajadores autónomos. Esta prestación especial no es otra cosa que una cantidad a percibir (similar al desempleo de los trabajadores por cuenta ajena) por aquel trabajador autónomo que pudiendo y queriendo ejercer una actividad económica a título lucrativo no puede, de forma que debe efectuar un cese total en su actividad, pudiendo ser ésta de una forma definitiva o temporal.

Ahora bien, para poder acceder a esta prestación es necesaria acogerse a la protección por las contingencias derivadas de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales (denominadas contingencias profesionales), alcanzando la protección tanto a los trabajadores por cuenta propia (agrarios, del Mar o generales) como a los trabajadores autónomos económicamente dependientes.

Para acceder a esta prestación, es necesario cumplir los siguientes requisitos:

a) Estar afiliados, en alta y cubiertas las contingencias profesionales durante un mínimo de un año.

b) Encontrarse en situación legal de cese de actividad.

c) No haber cumplido la edad ordinaria de jubilación.

d) Hallarse al corriente en el pago de las cuotas de la Seguridad Social. En caso de no estar, el órgano gestor (obligado al pago) invitará al solicitando para que en el plazo improrrogable de treinta días naturales ingrese las cuotas debidas.

Ahora bien, cuando entenderemos que un trabajador autónomo se encuentra en una situación legal de cese de actividad? La solución nos la concede el propio artículo 5 de la Ley:

A) Aquellos trabajadores autónomos que cesen por alguna de las siguientes causas:

1. Concurrencia motivos económicos, técnicos, productivos u organizativos determinantes de la inviabilidad de proseguir la actividad económica o profesional, exigiéndose en todo caso el cierre del local durante la percepción de la prestación. Para la justificación de estos motivos será necesario que hayan unas pérdidas derivadas del ejercicio económico, durante un año completo, superiores al 30%, salvo el primer año, o que existan unas ejecuciones judiciales tendentes al cobro y que comporten como mínimo el 40% de los ingresos de la actividad correspondientes al ejercicio anterior; o bien, que haya una declaración judicial de concurso de liquidación.

2. Por fuerza mayor.

3. Por pérdida de la licencia administrativa, siempre que sea requisito sine qua non y no venga motivada por incumplimientos contractuales o por la comisión de infracciones, faltas administrativas o delitos del solicitante.

4. La violencia de género.

5. Por divorcio o acuerdo de separación matrimonial, en casos de que haya ayuda familiar entre cónyuges al negocio familiar.

B) Esta situación se ampliará también a los trabajadores autónomos económicamente dependientes, a los que, sin perjuicio de las anteriores, cesen su actividad por extinción del contrato suscrito con el cliente en los siguientes supuestos:

1. Por terminación de la duración del contrato o finalización de la obra.

2. Por incumplimiento grave del contrato por el cliente.

3. Por rescisión de la relación contractual adoptada por causa justificada por el cliente.

4. Por rescisión de la relación contractual adoptada por causa injustificada por el cliente.